Hacer un paréntesis no necesariamente significa dejar de hacer lo
que estás haciendo, pero sí debes de callar tu mente, dejar de pensar
y dedicar unos minutos a sentir.
Este es un ejercicio muy sencillo de realizar :
1. Haz un paréntesis en lo que estés haciendo en este momento,
y decide que durante los siguientes 5 minutos nada va a
importar más que hacer este ejercicio.
2. En este momento, busca algo que puedas percibir con tus sentidos,
que te resulte agradable. Puede ser algo que ves, como un color,
una textura; algún sonido, como el viento, pájaros, personas hablando;
algo que sientas con tu piel, como una temperatura, una textura,
incluso el peso de tu cuerpo sobre la silla en la que estás…
cualquier cosa que pueda resultar agradable para ti.
La clave de este punto es que sea algo que sientes,
y no algo que piensas.
Lo que quieres es precisamente NO PENSAR EN NADA,
y más bien poner tu atención en SENTIR.
Sentir un color es simplemente verlo, y disfrutar tu capacidad
de verlo, sintiendo su intensidad, su brillantez, etc.
Sentir un sonido es también simplemente disfrutar
tu capacidad de oírlo, sin ponerle significados ni explicaciones.
El sonido de un pájaro escúchalo como si fuera la primera
vez que oyes ese sonido y no sabes qué es,
pero puedes disfrutar su belleza.
3. Una vez que hayas encontrado algo que te resulta agradable,
mantente ahí sintiéndolo, disfrutándolo unos cuantos minutos.
Si te llegan pensamientos simplemente déjalos pasar, y regresa
a sentir. Recuerda que es muy importante que le dediques aunque
sean 5 minutos, pero saber que durante esos 5 minutos nada es más
importante que hacer este ejercicio. Cualquier cosa pendiente o
pensamiento que surja déjalo a un lado para retomarlo cuando
termines con tu ejercicio.
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